
Disparado por la desesperación por tu despedida,
Que culpa tiene la vida de inventar lo que no existe
Por mucho que quiera, ¿el adiós? El hasta nunca…
Mas nunca lo pensó mi yo, ni las joyas del amor triste.
Son veinte las cifras que me marcan
Años que siento están condenándome
Tú volaras, no hay mas que soltarla
Mas nunca lo pensó mi yo, ni las joyas del amor triste.
Mi león moría cada noche y corría en día,
Según los cuentos, volver a empezar no vuelve a ser tarde
Mi lobo morirá en la nada, inyectándose la trágica medicina
Más nunca mi final, ni las joyas del amor triste
Disparo miradas con espinas retorcidas,
Y aseguro, sabiendo que jamás podré olvidarte
Me peleo con las sombras para buscar entre ruinas…
Mas nunca lo pensó mi yo, ni las joyas del amor triste.

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