viernes, 6 de junio de 2008

Nunca lo pensó mi yo


Disparado por la desesperación por tu despedida,

Que culpa tiene la vida de inventar lo que no existe

Por mucho que quiera, ¿el adiós? El hasta nunca…

Mas nunca lo pensó mi yo, ni las joyas del amor triste.


Son veinte las cifras que me marcan

Años que siento están condenándome

Tú volaras, no hay mas que soltarla

Mas nunca lo pensó mi yo, ni las joyas del amor triste.


Mi león moría cada noche y corría en día,

Según los cuentos, volver a empezar no vuelve a ser tarde

Mi lobo morirá en la nada, inyectándose la trágica medicina

Más nunca mi final, ni las joyas del amor triste


Disparo miradas con espinas retorcidas,

Y aseguro, sabiendo que jamás podré olvidarte

Me peleo con las sombras para buscar entre ruinas…

Mas nunca lo pensó mi yo, ni las joyas del amor triste.

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